16-04-2007 | Rock Local | Elite, Colgado y 3 en V comentados a velocidades increibles
Domingo
El fin de semana termina, y yo que presiento estar escribiendo lo que pienso que ya escribí, pero que no puedo escribir de otra manera. Aunque no, este fin de semana fue distinto. Hasta para la producción de esta nota; Que básicamente responde a la pregunta: ¿qué pasó el fin de semana? Y esta semana si bien sé lo que pasó no puedo dar cuenta de ello, estimado lector. No. El viernes partí para Ayacucho y resigne la presencia en el Teatro con Vox Dei, Psoas en La roka en Sierras Bayas, algunas bandas en La Gaviota (alguna que otra de Tandil) y el sábado el Garrón Rock en Insurgente Eventos. Pero no, lector, no estuve, y al parecer no pasó nada, ninguna página (o medio) se dio por enterada de lo sucedido más allá de Vox Dei. ¿Me tengo que sentir culpable? No lo sé, creo que no.
No. No porque alguien más tendría, a esta altura, que escribir. Ya debería haber una columna con la que discutir. Más bien, todo lo que acá cuento es autobiográfico, porque esto no sale de lo que me acontece. Perdón. Pero es así. Baje del auto que empujamos desde Ayacucho, y tras un breve lapso en casa (higiene básica como para seguir en viaje) partí al Teatro donde Elite esperaba el momento para grabar su nombre en la historia.
Son las 21:08, me siento en el palco a esperar que todo comience. La música de fondo es Elite, la banda que en momentos tocará. El jueves mientras hablaba Javier Bou en su casa me contaba de las peripecias de organizar un teatro: escenografía, sonido, ensayos, filmación, gráfica, y qué sé yo que más. Sentado, miraba, pensaba y caigo. Caigo en la cuenta de que la escenografía, o eso creo. Siete listones gigantes se ofrecen como papel higiénico del rollo por detrás de la banda. (La determinación de la vida, me lleva a tener que escribir con poco tiempo, apurado, y sin poder precisar mucho, pero dando cuenta de todo, perdón otra vez. Contexto se hace texto, y vivencia existencia. Hoy no amanecí en casa, y tarde, a varias cuadras de la oficina retorné a la redacción en tanto que levantado. Y aquí me encuentro contando lo contado e intentado terminar antes de tiempo, las obligaciones llaman y yo que no tengo tiempo. La cursada llama. No importa, sigo.)
Elite sobre el escenario y un comienzo a lo Magical Mistery Tour, con reminiscencias al Sargent peppers (todo) de lo Beatles, para trasmutar en canción. Canciones rock, con aires que Giran de Serú. De a poco se van presentando, saludando, y explicando. “Hace 5 meses que estamos en la calle tocando, y grabar hoy un CD es importante para todos, gracias.” Dice Bou a los presentes en medio de una emoción lagrimera. El show continua y tras temas llega la primer versión de la noche con “ciudad de pobres corazones” del testimonial Fito en plena rabia de la vida. Este tema sirve de presentación de Emilio Romero, el tecladista, que aprovechando el teatro toca sobre un piano de cola, sobre el que se posa un teclado. Fito, serú y algo más ronda el ambiente. La gente se prende en palmas, pero para esto estamos escuchando “maldito piano” con un piano que machaca al estilo de “el chico de la tapa” (de euforia, claro) y Let spend the night togheter, pero aún así las referencias no alcanzan. Rock, y la banda se prende. Llegamos a un momento presentado como motivo más romántico. Después a “La puta” una canción más tropical con aires de pedro navaja. Y para esto la banda va sonando, suben y bajan vientos y cuerdas. La banda ajustada se luce con técnica y precisión, por momentos hay alguno que se superpone con otro, pero nada que no se pueda escuchar. La guitarra lebonera que se luce en cada tema, en cada tema. Las voces que se relevan, y a veces falta y otras sobra. Entre el grito y la falta de polenta, a veces se encuentra en su lugar justo. Hay ensayo, esta todo pensado (todo), hay siete meses de ensayo, y cinco en vivo. Mucho training. Se van, vuelven. Un tema presuntamente llamado “vida” Cerca de la Revolución de Charly, presenta la banda Chino Lopez en batería, Dario Berg en guitarra, Javier Bou en bajo y Emilio Romero en teclados. Eiti leida. Y alguien grita “aguante Elite” “-¿quién grito aguante Elite? Que levante la mano” interroga Bou. “Sigo con Ella” y la banda se despide. Se despide para volver, claro, que tras la ovación del público. Maldito Piano otra vez y el ultimo tema de nuevo para terminar (perdón, no sé el nombre. Pero lo canta el guitarrista y se luce con un solo lebonero, again) Bou toca con un destornillador (como aznar) el batero toca todo y sin chistar (como Moro) hay una guitarra, percusión invitada, (Matias Casagrande) y el piano, que no sale de escena (como Charly, pero teniendo que ver más con Fito) un conjunto raro. Es rara la apuesta. Cuando se defienden hablan de ensayos, de las composiciones. Cuando tocan, lo que sobresalta a su publico tiene que ver más con el rock. Bien tocado, pero rock. Muchas voces, muchos solos. Elite, la filmación, el DVD, el disco. En unos meses veremos el resultado.
Salgo caminando (ya parezco el Fito de tercer mundo) y después de saludar gente (acá estoy como Billordo y el fotolog) aparezco en Insurgente Eventos. En la puerta esta Nacho (olavarriarock.com.ar) que me cuenta que el Garrón salió al pelo: gente, sonido y ganas de volver a hacerlo (como siempre). Lo despido porque escucho que Colgados esta empezando Jumpin´ Jack Flash. Me encuentro una silla sola, y con la lapicera y un papel escribo de lo que pasa. Lider de los Ratones. Y la banda que pierde el control, en el buen sentido, o en el mejor de los sentidos: “voy a perder el control” es el primer tema propio de los que van a tocar, y ahí están, perdiéndolo “la libertad es para hombres sin tiempo”. Cuelgue. La batería elíptica titubea dando base con el bajo y un mantra hipnótico de la guitarra que se abre sobre la otra mientras la voz justa entra para contar en medio de la alienación escénica que va a perder el control, para volver a irse. Tomé demasiado, otro tema propio (“prefiero estar solo, que con alguien que no sabe hacerlo”), el viejo (la guitarra de Gonzalo como un serrucho a lo peter Green se ubica entre la perfección de sonido y cuelgue. cuelgue!!) Siempre es lo mismo. Otro tema propio, dudo que tengan nombre. Y adrenalina para irse. Se va. Esta cantando con toda la rabia que la enajenación le presta. La banda rockea de fondo, pero ya no la siente. Esta cantando (Y no sé como explicarte,/porque sentirlo es mejor,/creo que ustedes ya saben.../Adrenalina...) termina la estrofa, salta del escenario y se va caminando al fondo para sentarse a ver a la banda que rockea desde el otro fondo. Colgados.
Y después de un break, se rompió un parlante y alguien va a buscar un sustituto, sube 3 en V, con Sandra en Voz invitada. Tren azul, sucio y desprolijo, Jugo de tomate, ya con armónica y saxo (Judith y Ruth – no leer Yulie Ruth, acá tocó Machy Madco con Juan Bugni y el Negro Romero), ruta 66, Pájaro Metálico, el viejo; para esto también y desde antes hay una segunda guitarra (Carlos) que acompaña en algunos temas. La banda se muestra más afianzada y enriquecida con los agregados (voz, guitarra, armónica y saxo) y con los shows encima. Despiertate nena, necesitamos más acción, hombre suburbano, morrison y pinche marihuano (estos de don Charly Montana) y blues local. Más el bis del rock del gato. Pido disculpas por casi copiar la lista, es que no tengo tiempo y no quiero que se me pase. La banda esta más que afianzada, decir lo bien que toca cada uno, es como no decir nada. Si puedo invitarlos a que vayan a la proxima.
No voy contra lo que hice para perder el tiempo y tener que hacer la crónica a las apuradas. Pero bueno, esto me pasó a mí desde las ocho hasta la una y media. Lo raro es que no queden signos gráficos de todo lo otro: garrón incluido (como siempre).
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