OLAVARIA JAZZ 2004
"JAZZ LA MÚSICA EN MOVIMIENTO, LA MÚSICA QUE FLUYE"
El fin de semana del 7 y 8 de agosto en el teatro Municipal de la ciudad de Olavarría se realizó el encuentro "Olavaria Jazz 2004", que contó con la organización del Club Amigos del Jazz Olavaria, y con apoyo de la Secretaría de Cultura local. Dicho encuentro se realiza desde hace cuatro años y participan artistas tanto locales como nacionales, de repercusión internacional.
El evento comenzó el sábado a las ocho treinta de la noche con el grupo de Danza Jazz y Tap, integrado por alumnas de la escuela municipal de danza, quienes bailaron un swing a modo de introducción. Tras una palabras a cargo de Adolfo Corletto, subió a tocar el experimentado Quinteto de Jazz La Plata, formado a mediados de los sesentas en la ciudad de las diagonales. El espectáculo brindado por la agrupación platense se planteo rendirle tributo a clásicos del jazz como Duke Ellington, Count Basie y Benny Goodman, y homenajear al baterista del grupo, Mingo Martino, quien con ochenta años se dejó ver en un notable estado demostrando que en la música la edad no es ninguna limitación a la hora de deleitar al público. Finalizada la presentación, el club de amigos del jazz Olavarría hizo entrega de una plaqueta en honor a su trayectoria.
Tras un breve lapso de tiempo en el que se reorganizó el escenario, subió el Adrian Iaes Trio. El grupo liderado por el pianista Adrián Iaes, acompañado por Arturo Puerta en Contrabajo y Fernando Martinez en Batería, se dedica a fusionar el Jazz con Tango resignificando clásicos de la música porteña a través de los códigos del Jazz, sumado a composiciones propias. Entre los temas interpretados se encuentran, Volver; Caminito; Sur; Decarísimo; por el lado de clásicos del tango, e interpretó Valsecito para una rubia tremenda, dedicado a su hija, y AMP, un tema aún inédito en su discografía.
El Domingo, a las ocho puntual, subió el trio local Reiners Trio, integrado por Valentin Reiners en Guitarra, Gabriel Domenicucci en contrabajo y en batería Pedro Etcheverry. El conjunto interpretó cinco composiciones propias, que fueron bien rcibidas por el público presente. Seguido de los locales el escenario fue ocupado por el Quinteto de Quique Ferrari, integrado por seis músicos: dos teclados, Andrés Beeuwsaert y Roman Cea, un Saxo, Nicolas Tigri, Juan Simon "Colo" Maddío en batería, Pablo Passini en guitarra y Quique Ferrari en bajo eléctrico. Tras un tema de Marcus Miller, recorrieron parte de los temas incluidos en el reciente disco "Grave", en la cual despliegan Jazz fusión. En el teatro contaron con el apoyo de Oscar Giunta, baterista de Quinteto urbano quien subió a interpretar dos temas junto a la banda. La agrupación fue muy ovacionada por el público quien supo disfrutar del tecladista local Andrés Beeuwsaert. Finalizada la actuación se dio paso a un cuarto intermedio en función de preparar el escenario para la actuación final del Quinteto Urbano.
El Quinteto Urbano es catalogado hoy por expertos en Jazz como una de las bandas más importantes en la escena nacional del género. Integrada por Juan Cruz Urquiza en trompeta y Dirección musical, Oscar Giunta en batería, Guillermo Delgado en contrabajo, Rodrigo Domínguez en Contrabajo y Diego Schissi en piano. Tras un set de seis temas en el que repasaron sus tres discos con temas como: "Tarde Gris", "El vendedor de panchos", "Cueros Urbanos", "Travesía Urbana", y finalizando con "Sin despeinarse", cumplieron con un poco más de la hora pautada por banda. Tema a tema el público pudo apreciar la calidad de cada uno de los músicos quienes se reconocieron cómodos en el escenario local y donde prometieron volver algún día. La gente aplaudiendo de pie, las luces encendidas y el saludo de los músicos al público marcaron el final de dos días de Jazz.
Como casi siempre el saldo es positivo ya que este tipo de eventos dan aire a una ciudad que genera músicos, pero que no logra formar un público para tal espectáculo. Sumadas casi trescientas personas entre los dos días, antes de la presentación del quinteto urbano Adolfo Corletto pidió al público presente que se haga eco de lo sucedido aquella noche, ya que por mas que existan buenas intenciones, sin apoyo del público este tipo de festivales desaparecerá en el olvido. Y la verdad es que sería una pena. Hay quienes se excusan en que es música para entendidos, que es un ambiente cerrado, pero como estuvo dada la programación el festival hubiese servido como introducción a los no muy doctos en esta música. "Olavarría Manantial de Música", como rezaba el cartel que adornaba el escenario deja que la música se origine y fluya, pero no controla que se aproveche, y por lo que se ve, lo que viene pueden ser tiempos de sequía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario